JESUS SANA A UN LEPROSO
- Apr 17, 2015
- 1 min read
Tienes que ser osado, cara dura, con una fe apasionada como el leproso que ignoró lo que Levíticos 14 prohibía a los que tenían ese mal, sabiendo que Jesús no lo iba a rechazar. Tenía que gritar: ¡soy leproso, soy leproso! pero avanzó sin ser anunciado para no ser rechazado hasta llegar a buscar su milagro. Si quieres puedes limpiarme, le dijo. Jesús bondadosamente dice: Quiero, sé limpio.






































Comments